¿Vives tu fe como una lista interminable de deberes que nunca logras cumplir del todo, sintiendo que siempre te quedas corto? Andrew Murray aborda aquí uno de los malentendidos más trágicos y comunes de la vida cristiana: tratar de vivir la realidad del Nuevo Testamento con la mentalidad del Antiguo. Este clásico espiritual desentraña la diferencia vital entre el Pacto de la Ley (que exige justicia pero no da poder para cumplirla) y el Pacto de la Gracia (donde Dios mismo se compromete a escribir Su ley en nuestros corazones y darnos el poder para obedecer). A través de una exposición magistral de la Epístola a los Hebreos, Murray te guía fuera de la esclavitud del esfuerzo humano y la condenación, hacia la libertad gloriosa de una vida donde Dios es quien obra en nosotros "así el querer como el hacer".