En una cultura obsesionada con la prisa, la gratificación instantánea y el activismo frenético, la invitación a "esperar" puede parecer contraintuitiva, o incluso una pérdida de tiempo. Sin embargo, Andrew Murray nos revela en este clásico devocional que esperar en Dios no es una pausa pasiva, sino la actividad espiritual más alta y potente que el alma puede realizar. Organizado en 31 lecciones diarias, este libro enseña al creyente el arte perdido de detenerse ante la presencia divina para reconocer su total dependencia del Creador. Descubre cómo el silencio reverente y la expectativa confiada son, en realidad, el secreto para renovar tus fuerzas, recibir dirección clara y permitir que el poder omnipotente de Dios obre en ti lo que tú jamás podrías lograr por tu cuenta. Es el antídoto espiritual definitivo contra la ansiedad, el agotamiento y la autosuficiencia.