Duskford nunca tuvo un amanecer limpio.
La luz siempre llega tarde y cansada, filtrada por el humo de las fábricas muertas y la niebla que sube del río como un arrepentimiento. Hay ciudades que se construyen con ladrillos y esperanza; Duskford se levantó con óxido, deudas y silencios comprados.
Durante años, el puerto fue su corazón: barcos entrando y saliendo, contenedores, dinero fácil, hombres que sabían cuándo hablar y cuándo desaparecer. Cuando el comercio legal empezó a morir, otro tipo de negocio siguió respirando entre los galpones vacíos: droga, armas, cuerpos. Nada se mueve en la oscuridad sin que alguien en la luz lo permita.
La policía de Duskford aprendió a vivir con eso. Algunos se indignaron. Otros se adaptaron. Unos pocos hicieron carrera. Y unos cuantos terminaron bajo tierra por hacer demasiadas preguntas.
Víctor "Vic" Salgado fue uno de los que preguntaban demasiado. Veinticinco años en Homicidios, una puntería legendaria, un instinto que rozaba lo malsano y una terquedad que no conocía jerarquías. Hasta que una noche de balas y humo cambió su vida: compañeros muertos, una investigación rápida, un informe pulcro... y una silla de ruedas como sentencia.
Desde entonces, Vic vive a medio camino entre el whisky barato y el resentimiento, retirado antes de tiempo, con un cuerpo que ya no responde y una mente que no sabe apagar sus propios fantasmas. El uniforme desapareció, pero las preguntas se quedaron.
Mariana "Mari" Vega creció lejos de los despachos, en Núcleos Negros, donde la policía entra con chaleco y miedo. Vio cómo el crimen se mezclaba con la rutina, cómo las sirenas llegaban tarde y los expedientes se perdían solo cuando tocaban los nombres equivocados. Decidió que si alguien debía llevar una placa en esa ciudad, sería ella.
Ahora es teniente. Demasiado joven para algunos, demasiado recta para otros. Quiere cambiar cosas que la mayoría prefiere dejar como están. Y, sobre todo, quiere aprender de la única persona que parece ver la ciudad como realmente es: Vic Salgado, el hombre que muchos prefieren olvidar.
Ellos no lo saben todavía, pero Duskford está a punto de abrir viejas heridas.
Primero, con un cadáver en un callejón donde la oscuridad está acostumbrada a tragarse los errores.
Después, con verdades que nunca debieron salir de los archivos.
Porque en esta ciudad, la justicia tiene precio.
Y alguien ha decidido que ya es hora de cobrar el silencio de más de uno.