Al crecer en Bethany Beach, Julie siempre amó a los animales. Antes de que Bethany contara con refugios municipales o asociaciones de rescate de gatos, su familia hacía todo lo posible por alimentar entre 15 y 20 gatos durante la temporada baja. Esos gatos callejeros se convirtieron en miembros de la familia.
Dejó Bethany en 1979 para seguir estudios superiores y aspiraciones profesionales. Sin embargo, con el paso de los años, continuó regresando cada verano y durante las fiestas importantes. Tras su jubilación en 2016, regresó de Napa, California, a Bethany, donde había llevado a Max en el año 2000 en su viaje a través de América, hasta el día en que cruzó el Puente del Arcoiris. Siempre atesorará los recuerdos de Max, ese buen y fiel compañero.