El cultivo del algodón es eminentemente tropical y se cultiva en la mayoría de las regiones de clima cálido, siendo los mayores productores del mundo China, EE.UU., India y Brasil, entre otros. A pesar de ser un cultivo relativamente resistente a la sequía, su rendimiento puede reducirse significativamente cuando se establecen déficits graves de agua en el suelo. El consumo de agua de la planta de algodón durante su ciclo varía en función del cultivar, las prácticas culturales, la disponibilidad de humedad en el suelo y la demanda atmosférica. La fertilización mineral es un factor reconocido de gran importancia en la producción agrícola, y de los nutrientes minerales suministrados mediante fertilización química, el nitrógeno es el que recibe mayor atención. La reutilización del agua en el riego es una alternativa viable en zonas donde el agua escasea y las plantas pueden beneficiarse de los materiales disueltos en los efluentes, como la materia orgánica, el nitrógeno, el fósforo, el potasio y los micronutrientes. Teniendo en cuenta estos aspectos, el libro describe los efectos de diferentes niveles de aguas residuales disponibles en el suelo y diferentes dosis de nitrógeno en el cultivo de algodón, cultivar BRS 200 Marrom.